Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Amor’ Category

Hace una semana mi gran amiga, socia, compinche y hermana, Maria Laura, me etiquetó en una publicación en Instagram donde promovían en Caracas un conversatorio  con un cicloturista uruguayo. No conocía para nada la historia de este joven, pero como ella sabe que todo lo que tenga que ver con Uruguay me hace brincar de una pata, pues no dudó en avisarme.

 

Confieso que no investigué nada sobre el tema pero me llamó la atención que en la publicación este muchacho decía: ¡Lléguense todos los viajeros, soñadores, emprendedores, que amen este país. Están todos invitados! Así que yo me lo tomé personal, me puse mi camiseta celeste de la selección uruguaya de fútbol, mi gorra de Uruguay y manejé durante una hora aproximadamente desde mi ciudad hasta la capital, para participar en la conversa.

 

La Plaza Miranda de Los Dos Caminos tenía una alfombra de grama artificial donde ya varias personas estaban sentadas esperando. Habían también sillas atrás, unos pendones adelante, de las organizaciones que estaban promoviendo el evento, una bicicleta  apoyada a la pared, sonido y un toldo pequeño. Todo realmente muy sencillo. En el público había muchos jóvenes, personas con sus bicicletas, adultos, padres con sus niños. Una audiencia muy diversa pero que tenían en común el verse todos contentos.

 

Me senté en el piso en segunda fila y de pronto presentan a un joven cabello largo, barbudo, delgado, con piel visiblemente tostada por el sol, gorra, varios collares en su cuello tipo amuletos, bermudas, alpargatas y chaqueta tricolor venezolana. Por el tono de su voz pude concluir que no es oriundo de Montevideo sino de alguna otra provincia de la República Oriental. Parecía que todos ya lo conocían pues lo trataban con mucha familiaridad. Le iban haciendo preguntas sobre su viaje, que pude descubrir había comenzado el 14 de marzo de 2016 saliendo desde Uruguay pasando por Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Brasil y Venezuela, con destino final Panamá.

 

Mi corazón conectó inmediatamente con su acento y esa forma pausada de hablar, que me hizo volar hacia atrás a algún banco de La Rambla sentada conversando con un amigo. Si cerraba los ojos me parecía que al escucharlo estaba en la Plaza Cagancha, pero rápidamente la pregunta de alguno de los asistentes me hacia volver a caer en cuenta que estaba era en la Plaza Miranda de Caracas, y no en el centro de Montevideo.

 

Fue realmente un momento especial, de esos instantes donde pareciera que todo es bueno, hermoso y nada puede turbar esa calma interior. Una comunión de energías y seres sintonizados en agradecimiento y apreciación. Todos querían conocer y saber mas, algunos solo le manifestaban su amor con palabras, invitaciones o dándole regalos.

 

Yo no quiero contarte su historia, no es esa mi intención, deberías conocerla por ti mismo, y es el quien mejor la cuenta. Si puedo decirte que Tabare Alonso me pareció un joven sencillo, amable, con una profunda paz y presencia. No se le sentía  ningún afán ni premura. Hablaba de su bicicleta como su mas grande compañera, y se podía notar en el un gigante desapego.

 

No me pareció que sea su largo viaje lo más valioso, sino la transformación que ha sufrido durante el trayecto. Dejó muy claro en su oratoria que no es el mismo chico que salió de su país con el deseo de alcanzar un sueño. Aquel que buscaba descubrir paisajes ahora busca conocer a las personas.

 

Quedé fascinada con su ser y su inspirador mensaje de sencillez y libertad. Pero mas encantada quedé aun con su perfecta percepción de lo mas grande que  Venezuela tiene como país, y somos nosotros, su gente. Frases como: Aquí aprendí a abrazar. Nunca había sido tratado con tanto amor, generosidad y hospitalidad. No hay gente como la de esta tierra. La Guardia Nacional me dio café y me apoyó. He sido cuidado, me han dado comida, atenciones y hasta esta chaqueta.

 

Pareciera que sus ojos pudiesen ver algo que muchos hemos perdido de vista, y esa nueva mirada venida desde fuera ha inundado de esperanzas a muchos que hoy lo siguen por las redes sociales, se llegan hasta sus encuentros, lo acompañan en bicicleta y le han aupado a que lleve esa visión a escuelas, medios masivos y comunidades.

 

De verdad que vale la pena seguir su travesía, esta repleta de lecciones simples pero muy valiosas. A mi me ratificó que no soy la única loca que piensa que todo sueño puede hacerse realidad, y que no hay un único camino para lograrlo. Me sirvió para validar mis propios anhelos, pensamientos y sentires. Me inspiró a continuar construyendo mi propia historia, y seguir confiando en mi premisa de que todos tenemos una que vale lo suficiente como para ser contada.

 

¡Gracias Tabare Alonso! Tuve que irme antes de que terminaras y me quedé con ganas de tomarme la foto, tu con la chaqueta tricolor y yo con mi camiseta celeste. A mitad de tu paso hacia Valencia, entre Caracas y Maracay, tenés una amiga en una ciudad pequeña llamada La Victoria, podés parar si querés, te hacemos una rica comida y te muestro mi bandera oriental firmada por los jugadores de nuestra Celeste. Me siento retribuida al saber que así como yo hablo hermoso de Uruguay, ahora hay un uruguayo que puede llevarle a muchos la verdad de lo que es mi magnifica Venezuela ¡Por favor no parés de rodar y contáselo a todos!

 

Ya cuando  caminaba de salida hacia mi auto, cabizbaja porque se hizo de noche y no podía quedarme mas, pensaba que ya no tendría foto para acompañar este escrito en mi blog, pero de repente una sonrisa se dibujo en mis labios al recordar tus palabras:  “Me gustaría inspirar a otros a que la vida es mas simple”. Entre risas me dije a mi misma: ¡Vamos Victoria que la vida es más sencilla, usa la creatividad y toma una foto! Aquí se las dejo, es mi recuerdo de aquel 19 de de enero de 2017 en que conocí al uruguayo que rodó para encontrar el paraíso.

20170119_192351-1.jpg

Read Full Post »

2016_tech-100635611-primary.idge_.jpg
Si tuviera que definir en una sola frase lo que fue para mi el 2016, diría que fue un año de muchísimo “movimiento y control”.
Tuvimos un inicio con fuerza y determinación pudiendo ver materializada una de nuestras metas. Fácil, la razón que había detrás de ese logro llevaba un nombre claro: Sebastián David.
Se movió tanto hacia afuera, tanto accionar, organizar, hacer, dar. Viajes, encuentros, equipo, paseos, trabajo. Mucha preparación, reconocimientos, charlas, planes. La firme decisión de empezar a subir el puente mas importante de mi existencia y de pronto cuando tenía todo previsto y calculado, la vida viene y me lo arrebata todo. Me quedé parada en la punta viendo como se iba desmoronando y cayendo el paso claro por el que tenia pensado transitar.
Así que el movimiento dejó de ser externo para obligatoriamente tener que ser interno. No recuerdo jamás haber tenido una sensación tan clara de lo que es tenerlo todo y luego perderlo. Es algo difícil de explicar con palabras pero es profundo e inmanejable.
 
Admiro la paciencia de mi compañero de vida, su creatividad y perseverancia para encontrar maneras, y su infinito anhelo de hacerme feliz.
 
Tengo que confesar que por momentos creía que no encontraría salida. Es como si la pasión y el fuego de mi vida se hubiese extinguido, y aun con toda la inspiración y la grandeza que me rodea, no hallaba la forma de re-construir. 
 
Fue entonces cuando empezaron a venir las posibilidades y comenzaron a soplar vientos de libertad. Una nueva oportunidad para amar mas de cerca a mis padres, un nuevo sobrino, conocimiento estelar,  momentos de disfrute con mi ahijadita, un nuevo formato de eventos, invitación a un proyecto distinto, una voz que me invitaba a encontrar mi propia forma y manera de hacer las cosas, y el despegue de un viaje completamente inesperado hacia mi misma.
 
Pero aun con “el hacer” en stop, el movimiento interno era tan intenso que a veces no me alcanzaba el tiempo para llegar a comprender, hasta que un día una sabia mujer china me dijo unas palabras muy conocidas por mi, pero que en ese momento fueron como un inmenso re-descubrimiento, ella me dijo: Suelta el Control.
 
Aquello fue como si hubiesen detonado el gatillo de una bomba nuclear en serie, de ahí en adelante he visto irse derrumbando como naipes, una a una, estructuras internas que parecían ya no estar allí pero que por alguna extraña razón yo misma las había levantado nuevamente. Fue inevitable que esa marea arropara con olas algunas costas vecinas, que aunque parezcan haberse perdido cosas realmente importantes, me re-afirmaron, una vez mas, que el miedo a perder solo nos indica que es menos pesado, dejar ir…
 
Control. Algunos tienen tanto miedo a perderlo que parecen robots, y en tanta “perfección”, no llegan a darse cuenta los infinitos y deslumbrantes regalos que están dejando de darse y de dar a otros. Por lo general, esos instantes donde ya no podemos sostenerlo dejan un profundo silencio,  certeza y paz interior. 
 
Yo he aprendido en este año 2016 que no puedo controlarlo todo y que en realidad no me hace bien creer que puedo o debo hacerlo. Me he percatado que a veces entre tanta inspiración externa dejamos de mirar hacia adentro y admirar la fuente mas poderosa de grandeza  que hay en nuestras vidas, esa que se encuentra ahí mismo en nosotros y que es la única llama que puede encender la pasión para alcanzar los mas gigantes y hermosos sueños que hemos guardado allí por tanto tiempo. Esos sueños únicos que no se parecen a los de nadie mas, no son como otros dicen ni como algunos quisieran, pero son los que van a llevarnos a nuestra “imperfecta y descontrolada” realización personal.
 
¡Gracias 2016 por tanto Movimiento y Control! Ha sido un año maravilloso, me siento bendecida por seguir creciendo y evolucionando, porque definitivamente, a veces es necesario perderse para volverse a encontrar…

Read Full Post »

leopoldo_lopez_2

Anoche fue sentenciado a trece años y nueve meses de cárcel el líder opositor venezolano, Leopoldo Lopez, tras haber sido detenido hace un año y medio por expresar sus ideales y sueños por una Venezuela Libre, haciendo un llamado al pueblo a manifestarse pacíficamente en la calle a través de un movimiento que se conoció como “La Salida”, y que trajo múltiples y encontradas opiniones y consecuencias.

Esta mañana al escuchar las quejas y expresiones de algunas personas, manifestándose deprimidas y desesperanzadas, me vino la siguiente pregunta a mi mente: ¿estos individuos estarán siendo capaces de observar qué están haciendo ellos en su diario vivir para ser ejemplo, inspiración y apoyo para que la realidad cambie?

Leopoldo es una persona que cree en algo, tiene un ideal, un sueño, si éste es muy idealista, bueno o malo, que vaya a dar resultados o no; ese no es el punto, la cuestión es que el se entregó a la justicia por decisión propia, con conocimiento de causa de lo que podría suceder, consciente de que dejaba a sus hijos y a su esposa, pero con la convicción profunda de que esto lo llevaría a lograr lo que tanto desea. ¿Lo logrará?, no lo sabemos, el tiempo nos lo dirá, pero les puedo asegurar que ese hombre hoy no amaneció deprimido, se levantó más fuerte, más convencido, y me disculpan si soy muy dura pero ¿entonces quién rayos nos da derecho a nosotros a deprimirnos?…

¿Cuál es tu sueño?, ¿cuál es tu ideal?, ¿por qué sales a luchar semana a semana?, ¿realizas alguna buena acción por el prójimo cada día?, ¿prestas atención a las palabras que pronuncias delante de tus hijos?, ¿eres ejemplo para ellos que te están observando cada segundo?, ¿qué valores les estás inculcando a través de tus acciones?, ¿tu trabajo es honesto o te dejas llevar por la “situación país” y cometes infracciones solo por una seguridad personal?, ¿o te haces el ciego y dejas pasar cosas que sabes que son ilegales?, ¿pisas el rayado con tu auto?, ¿le das paso a los viejitos?, ¿hablas de cosas buenas o de tu boca sale pura negatividad?, ¿te importan los demás?, ¿todos?, ¿rojos, rojitos o amarillos?, ¿blancos?, ¿negros?, ¿tienes un proyecto de vida que influye positivamente, no solo en tus cuatro paredes y en tu hogar, sino también en tu urbanización, en tu grupo de amigos, en tu ciudad, en tu país, en el mundo?, ¿tratas bien a los animales? ¡La lista de preguntas puede ser interminable!…

“Lo primero que haré en cuanto diga que estoy libre es ir a mi casa a abrazar a mis hijos, decirle a Manuela que cumplí mi promesa de volver antes de su cumpleaños, pedirle matrimonio de nuevo a Lilian y a salir a abrazar a mis hermanos de Voluntad Popular (su partido político)”. “Si la sentencia es condenatoria se que usted tendrá más miedo de decirla que yo de escucharla”. “Con orgullo ponganme las esposas, porque estas esposas no me las quita la jueza ni el gobierno, me las quita el pueblo”. Estas fueron tan solo algunas de las palabras que pronunció Leopoldo anoche.

Ahora yo me voy a tomar el descaro y el atrevimiento de preguntarte a ti: ¿hay algo que te mueva en tus adentros tan profundamente como para tener el coraje que tiene este caballero de hacer cosas distintas?, ¿te has preguntado alguna vez si en vez de tirarte a ver la televisión después del trabajo podrías hacer algo para que tu realidad y la de muchos cambie?, ¿no será más bien tu propia inercia lo que te deprime?, ¿no será mantenerte en tu zona de confort, dormido, aletargado?, ¿no será la inhabilidad de empujarte a generar cambios?, ¿la comodidad de elegir lo mismo, de caer en el lugar común?, ¿la irresponsabilidad de no asumir el control absoluto de tu vida?…

Señores pido mil disculpas con todo mi corazón pero yo hoy lo que me siento es arrecha (molesta) de escuchar tantas pendejadas (estupideces), y pido disculpas de nuevo, pero humildemente solo trato de que reflexionemos juntos. NO se puede tener resultados distintos haciendo las mismas cosas, y si haces un estudio minucioso de tu rutina diaria en los últimos años, podrás darte cuenta los diversos malos hábitos que has adquirido. Te lo digo porque yo tuve el valor de hacerlo y me quedé avergonzadamente abismada.

Mi invitación es a hacer cosas diferentes, de las crisis solo se sale dando el extra, poniendo el 110% del esfuerzo, ¿es fácil?, no, no lo es, a veces cansa y da flojera pero hay que empujarse, enfocarse, hay que ser valiente como este personaje por el que hoy te sientes triste. El tiene un propósito y no es tan solo personal, eso es lo que lo mantiene en pie. Sal de tu metro cuadrado, no pienses solo en lo que tu sientes y necesitas, mira más allá, da…¡Encuentra un propósito más elevado o eleva más tu propósito! ¡Te aseguro que no tendrás tiempo para estar deprimido!

Los amo profundamente, con éste, mi corazón enardecido…

Read Full Post »

He estado perdida mis queridos porque estoy muy enfocada en acciones concretas para cambios profundos y sostenidos.

Me tomo el tiempo hoy porque desde que me levanté tenía esta frase en la cabeza dando vueltas. Vivir esta época en Venezuela me ha enseñado muchísimas cosas. Gracias a haber desarrollado mi habilidad de observadora y testigo presente de las circunstancias, he podido sacar conclusiones bien interesantes acerca del comportamiento humano en tiempos de crisis.

Para nadie es un secreto lo que se vive en mi país y muchos de ustedes han seguido mis entradas en este blog una a una. Las razones por las que estamos atravesando esta realidad parecieran ser infinitas, aunque algunos solo la atribuyen a un sector, o hasta un único personaje. Lo que yo me he dado cuenta es que la causa está intrínsecamente relacionada con la capacidad de cada persona a estar atento a los cambios y dispuesto a llevarlos a cabo.

Si nada de lo que estaba realizando hasta el día de hoy me trae los resultados que antes tenía o que nunca obtuve, definitivamente hay que hacer algo distinto. Estuvimos demasiados años acostumbrados a que todo se daba en esta tierra de abundancia, pero el mundo va transformándose y nosotros formamos parte de un todo que inevitablemente muta. Nos incomoda un poco tener que cambiar porque era ya conocido y seguro lo que hacíamos. Nos toca hacer reajustes en nuestras rutinas, nuestras formas de comprar insumos, e incluso en como ganarnos el pan de cada día.

Entonces veo tres tipos de venezolanos. Los que entre tanto caos se asfixiaron en el problema de la rutina y están tan angustiados que no logran ver, oír ni hacer ninguna renovación en su vida, y por lo tanto, cada día cavan un hoyo más y más profundo y sin salida. Están otros que están haciendo muchísimo, trabajan día a día, aportan, luchan, pero al final de la jornada están agotados porque a pesar de tanto esfuerzo no logran ver los resultados, y cada mañana tienen que buscar la fortaleza, viviendo en un ciclo sin fin que termina todas las noches con una inmensa desesperanza. Hay otro grupo de individuos alertas, entendiendo que no solo hay que trabajar sino hay que hacer cosas distintas, que hay que estar dispuestos a tomar algunas acciones aunque no nos gusten, buscar alternativas nuevas, dejarse llevar y transformarse al ritmo de la universalidad. Estos últimos se acuestan y se levantan entusiasmados a pesar de las interminables malas noticias.

Veo pues que queremos tenerlo todo tal como era antes pero eso es imposible. Lo único constante es el cambio. Debemos agradecer a esta supuesta y falsa “crisis” por darnos la oportunidad de crecer y desarrollar nuevas habilidades, descubrir nuevos talentos y medir nuestra grandeza. No es peleando contra lo que sucede que vamos a lograr la reforma, es con la inteligencia y apertura de sufrir la metamorfosis necesaria en todos los ámbitos de nuestra vida. Si hay que desarrollar un nuevo trabajo, hacerlo. Si hay que salir a la calle en vez de estar en una oficina, hacerlo. Si hay que dejar a nuestros hijos solos más tiempo, hacerlo. Si hay que abandonar algunos hábitos y costumbres,  hacerlo. Si hay que vencer el status, los miedos y la comodidad, hacerlo.

Estoy absolutamente segura de que aquellos que estén dispuestos a hacer cosas diferentes, disfrutarán los mayores beneficios que traiga el fin del “caos venezolano”. Trabajemos inteligentemente en tiempos de crisis y disfrutaremos de la abundancia, pues así como “la conciencia” te da, luego de que tu le has entregado todo a ella, así mismo es la vida, así mismo es el amor, así mismo es la prosperidad, así mismo es la economía. Nada esta separado.

“La crisis hace campeones” señores, y doy gracias por ser partícipe y testigo de todos esos campeones que se están forjando en Venezuela, líderes de trascendencia, personas que ya están saliendo del país a dar ejemplo, mostrando otra cara de la moneda ¡Tu eliges que tipo de venezolano ser!

Gracias por leerme…

Read Full Post »

En la vida, al menos la mía que no ha sido muy lineal ni estática, pasamos por diferentes épocas, distintas etapas que en mi caso algunas han sido totalmente opuestas a las otras.

Desde la infancia, que me recuerdo muy alegre, con mi inocencia y la pasión por la danza. Aquellos viajes con la familia y los juegos de adivinanzas y cantos en la ruta que hacíamos mientras papá conducía y yo acariciaba su rostro desde el asiento de atrás.

La escuela, donde todo era bastante sencillo, con las amigas de la niñez, de las muñecas y las pijamadas. Esas con las que fuimos creciendo y descubriendo las cosas hasta llegar a la adolescencia, cuando los chicos empezaron a ser más importantes y los cambios hormonales iniciaron toda una confusión en el intento por definir nuestros verdaderos gustos y personalidades.

La universidad, temporada  del disfrute al máximo y sin límites, en que se encuentran esos compañeros que nunca podrán ser olvidados por la complicidad en las historias dibujadas y escritas en el tiempo, más allá de lo académico.

El trabajo, aquel intento por ser un profesional, por encontrar un lugar en la competitiva sociedad, ese mundo que cada vez se parece menos al de la infancia y la escuela.

Cada etapa es única, cada momento, cada instante que vivimos, sobretodo si lo hacemos al máximo.

A veces nos enamoramos de una época en específico, nos gusta más, nos apegamos a la memoria de lo que sentíamos en esa ocasión, de como creemos que éramos en aquel período; pero en realidad ninguna es mejor que la otra.

Tal vez el “cuanto nos transformamos” en algún punto en específico hiciera parecer que es más trascendental, como en mi paso por la Maestría Espiritual, fue tanto lo crecido, lo descubierto, tanto lo que murió y renació internamente, que en su inmensa profundidad provoca una valoración muy elevada y deja casi sin crédito a los demás ciclos. Lo interesante es que no es así, cada circunstancia ha sido perfecta, mágica y de igual importancia.

No fui menos cuando bebía y fumaba en exceso que cuando me dio por ser deportista. No estuve más cerca del cielo cuando dejé de comer carnes que ahora que ya no soy vegetariana. Tampoco fui más exitosa cuando era empresaria y gané premios y viajes que cuando trabajaba “ad honoren” en una fundación. No fui más valiente cuando emigré a otro país sin dinero en el bolsillo que cuando me quedé en la patria con la seguridad del quince y último. Ni más buena cuando iba a la iglesia y rezaba que cuando decidí que mi corazón era mi única religión y templo. Tampoco fui menos digna cuando cometí infidelidades que cuando me comprometí  a ser fiel. Ni divorciarme me hizo menos honorable que estar casada. Ser medio hippie y bohemia no fue mejor que organizarme y establecerme.

Podría no parar de hacer comparaciones porque he pasado por tantos períodos, he sido tantas cosas diversas y ¡cuánto me alegro por habérmelo permitido!

Cada vez que me encuentro con alguna persona de una temporada de mi vida distinta a la que vivo en este momento, me doy cuenta cuan bueno fue aquel otro instante al sentir el amor que brota de mis ojos, mi corazón calentarse tanto que logro sentirlo en el pecho y conmoverme como si jamás hubiese pasado el tiempo; entonces recuerdo cuán valioso fue todo, absolutamente todo.

Es como si en verdad hubiese ocurrido todo a la vez, o más bien como si nada hubiese sucedido porque la sensación es la misma, permanece, no cambia. Algo más denso y permeable ha estado siempre y perpetúa, viaja en el espacio, aunque cambian las caras, las formas, los paisajes, está todo unido y en paralelo.

Es difícil ponerlo en palabras pero es un deleite darse cuenta de que lo que somos siempre ha estado ahí y ha sido lo mismo. Me genera mucha paz estar al tanto de que nada puede lastimarme, que algo pueda salir mal es una quimera y que nada está pasando aunque parezca que ocurre de todo…

Es profundamente conmovedor e inspirador, solo quería compartirlo…

Read Full Post »

Se acerca un fin de ciclo para mi, así como también pronto se termina un año de calendario y con el se van muchas situaciones inesperadas, por decirlo de alguna manera, para no encerrarlas en una palabra que convierta esas experiencias en un juicio valorativo.

Comenzamos mi esposo y yo pidiendo un préstamo para comprar un auto, ya que el es vendedor y llevaba dos años trabajando en transporte público, esto con la intención de aumentar nuestros ingresos porque el tiempo le rendiría mas y los gastos serían menos. Estuvimos cuatro meses esperando por un auto nuevo pero nunca llegó y salimos a buscar uno usado que estuviese en buenas condiciones, recorrimos cinco ciudades hasta encontrar uno.

Iniciamos entonces la venta de nuestro apartamento con el propósito de cancelar esa deuda y convertir el resto del dinero en moneda extranjera, con la mirada puesta en la posibilidad de algún día emigrar. Este tramite se tomó ocho meses entre visitas al banco, a diversas oficinas del gobierno, en mi ciudad, y en la capital.

Seguidamente el gobierno lanzó una devaluación que trajo como consecuencia que la empresa donde mi esposo trabaja tuviese que parar sus ventas por tres meses, por lo tanto, nuestros ingresos se redujeron un 90% y las deudas se incrementaron, mientras yo comenzaba un emprendimiento en la situación económica más crítica de la historia de nuestro país.

Pasamos por la experiencia de estar embarazados y perder el bebé, vernos solo diez días por mes porque el estaba siempre de viaje buscando nuevos trabajos y ventas en la calle. Yo me engordaba cada día más al no poder comprar los alimentos para la dieta, que mi complicado metabolismo requiere para mantenerme delgada.  Y al regreso de nuestras maravillosas y planificadas vacaciones nos encontramos con la noticia de que el auto estaba dañado y había que hacerle el motor.

Cuando ya íbamos a hacer la firma por la venta del apartamento para por fin salir de todas las deudas que se fueron aumentando por aquellas circunstancias, nos informan de una ley que no nos permite vender el inmueble hasta el año 2017, así es que tenemos que devolver la inicial que habíamos recibido, más una penalidad.

Decidimos entonces vender el auto y así adelantar los trámites de nuestra salida del país. El proceso para los papeles de la venta tardó tres meses y cuando ya llegó el documento, resulta que aunque pasaba todas las inspecciones que pide la ley, el título de propiedad con el que nos vendieron el vehículo era falso, fuimos vulgarmente estafados, y nuestro auto fue detenido por las autoridades pertinentes.

Parece una telenovela ¿verdad? Como diría mi querida amiga Meme: “La Vida Misma…”

Hoy estamos en el mismo lugar en que empezó el ciclo, sin auto, mi esposo de nuevo sale a vender en bus, yo sigo maniobrando económicamente con mi emprendimiento, aún tenemos nuestro apartamento (actualmente alquilado), seguimos con deudas, incrementadas en el mismo porcentaje que la inflación de Venezuela; sin embargo, mi compañero y yo nos hemos transformado en una roca gigante, amalgamada, inquebrantable, como esa donde se sientan los turistas a observar la magnificencia del salto más alto del mundo, el Salto Angel en Canaima. Así estamos los dos, unificados, sólidos y en paz, viendo la vida fluir y moverse con tanta rapidez y sorpresa como cae el agua de esa imponente cascada, siendo salpicados por sus gotas, unas frescas y otras fuertes, tal como nos salpica y esculpe la existencia.

image

Les cuento todo esto y me conmuevo, porque no puedo negarles que internamente ha sido un proceso de infinito crecimiento, han sido muchas lágrimas, rabietas e ilimitados momentos de reflexión y meditación, pero igual yo sigo creyendo en una vida más simple, más natural, más abundante en presencia que en posesiones, sé que cada cosa es perfecta y sucede porque es lo mejor, y vivirlo todo con entrega nos va llevando involuntariamente a una profunda evolución y a ese lugar interno que es lo único que en realidad importa.

Ahora, para cerrar con broche de oro este período, hace unos días estaba adentro de un centro comercial sentada en una pizzería tomándome un café y un muchacho de máximo unos 20 años entró al local, se acercó a mi mesa y me quitó el celular de la mano diciéndome: -quédese tranquila- y con esa misma calma salió caminando. En microsegundos, cuando el iba llegando a la puerta del lugar yo me levanté sin ningún pensamiento en mi mente y empecé a perseguirlo, el arrancó a correr y yo iba detrás de el gritando como una loca: -ladrón, devuélveme mi teléfono, choro, agárrenlo- Era seguro que jamás lo iba a alcanzar, pero nada de eso pasaba por mi mente, en ese momento la sensación era como de estar viviendo en cámara lenta…

En serio que si imaginan esta escena en sus cerebros se reirían mucho. Yo me veía muy cómica corriendo con mis botas vaqueras y mi cartera colgada en el hombro, pero en medio del humor les digo que aquel evento fue para mí como un “llamado a despertar”. Yo me di cuenta de que en ningún momento sentí miedo, aún allí sumergida en mis redes sociales por el celular con mi café en la otra mano, yo estaba totalmente alerta y no hubo en mi la más mínima duda ni titubeo, me paré y fui por lo mío, e inmediatamente todo mi universo se movió para apoyarme, porque empezaron a salir más y más personas de todos los locales, a correr y gritar detrás de aquel muchacho hasta que lo alcanzaron.

Voy a tomar unas palabras prestadas para decir que me llena mucho saber que a pesar de todo lo que ha sucedido, lo más trascendental y más grande de mi ser, sigue INTACTO. No importa el por qué de las cosas, ni cuan fuerte parezcan, estoy INTACTA, todo lo demás es insignificante, todo lo vivido no es más que un montón de historias que elijo contarme y que definitivamente puedo cambiar el relato o al menos el final de la crónica cuantas veces lo desee; solo tengo que seguir allí, en ese espacio alerta de “No Miedo”.

Hoy quise compartir esta narración con ustedes con la intención de decir adiós y dar por cerrada esta etapa. Gracias doy por todo, sigo sintiéndome bendecida puesto que ¡no hay nada perdido!.

Abro mis brazos y todo mi ser para recibir el nuevo ciclo que inicia con el corazón más abierto, la mente más humilde, el cuerpo más despierto y el alma más presente. Sin plan alguno, solo respirando, confiando, soltando, y ya veremos que pasa…¡El Show debe continuar!

Gracias a todos ustedes, mis fieles acompañantes, se les quiere…

Read Full Post »

DSC_0005

Todo empezó un día de vacaciones sentados frente al mar. Conversábamos acerca de nuestro tiempo juntos y nos dijimos: Si algún día nos casamos, ¡hagámoslo en la playa!.

En realidad no lo recuerdo exactamente pero lo de la playa debo haberlo sugerido yo, porque fue un sueño que tuve desde pequeña. La grandiosidad del agua, el aire, los colores naturales y un techo azul abierto maravilloso dejándonos ver hacia el infinito…En fin, solo fue una idea, no había ninguna certeza ni acuerdo formal pero yo comencé a planificarlo en mi mente y hasta en papel, porque suelo anotarlo todo y planificar por escrito, hacer mapas mentales, listar las necesidades, etc, etc, etc…

No le dije nada a el pero escogí la fecha en que me gustaría celebrarlo, exactamente un año después de esa conversación. Le escribí a una amiga de la juventud que es mi diseñadora de modas favorita y le dije que posiblemente me casaría en julio 2013 y quería que ella me diseñara todo, pero que nadie sabia aún. Mande mensaje a todos mis amigos de afuera del país para que pudiesen organizarse económicamente si deseaban estar presentes, y esperé…

En el mes de Noviembre, para mi cumpleaños, mi mejor amiga en complot con mi novio me organizaron una escapada sorpresa a uno de mis lugares favoritos en el mundo: La Ciénaga. Cuando niña íbamos con mi papá y mi tío, El Ziggy, un cantautor de esos bien hippies y rebeldes. Mi abuelo tenia una casa allí y a mi me encantaba esta cuestión de estar alejados, en la naturaleza, encerrados entre el mar y la montaña; ademas que disfrutaba inmensamente ver a mi tío sentarse con su guitarra a componer canciones sobre los pescadores de la zona, con los que a veces salía a pescar y bebía hasta al amanecer.

Bueno, allí, a la luz de las estrellas sumergidos en el mar por la noche, mi novio sacó un anillo y me dijo que quería pasar el resto de su vida conmigo…

No es absolutamente mentira eso que dicen que las mujeres soñamos con el vestido blanco y el príncipe azul, y es que desde muy niños Disney nos empieza a contar esa historia con sus dibujos animados y lo vemos tantas veces que se nos queda grabado en el subconsciente. Luego todas las películas de Hollywood nos echan el mismo cuento, los comerciales de TV, las telenovelas, los medios de comunicación con tanto bombardeo por todas partes, que ya ni sabemos si en verdad ¿lo queremos nosotros  o quien?. Yo reconozco que de niña lo quise mucho pero de adolescente me pelee con todas las historias románticas (bueno en verdad me peleaba con todo solo por llevar la contraria je je) lo cierto es que ya no quería ni casarme ni creía en ninguna tontería de esas que consideraba cursi. Luego en mis años de Maestría Espiritual descubrí que el verdadero amor nada tenia que ver con los cuentos de hadas y que el romanticismo no es mas que una necesidad de sentir que algo y/o alguien nos completa internamente porque tenemos la incapacidad de llenarnos con nosotros mismos.

La experiencia que tuve con mi boda fue única y muy enriquecedora. Yo decidí lanzarme al agua, como coloquialmente se dice, absolutamente consciente, sabiendo que lo único eterno es la luz que soy por dentro y que a la única persona que necesito para ser feliz es a mi misma. Con esa cálida certeza, pude elegir jugar una vez mas como una niña y hacerlo al 100%, usarlo como una nueva oportunidad de ser mas, de dar mas y crecer mas. En definitiva si iba a hacerlo, mejor realizarlo con toda mi pasión y entrega, como me gusta hacer las cosas.

Los próximos ocho meses se convirtieron en un viaje inimaginable. Me dediqué a hacerlo todo yo misma con el amoroso apoyo de mis seres queridos. Absolutamente cada detalle de ese evento salió de mi. Escoger la fecha, el lugar, el tipo de decoración, la música, el menú, hacer las invitaciones, los centros de mesa y los recuerdos. Escribir mis votos, crear la ceremonia con sus lecturas, así como todo el diseño del altar con cada uno de sus elementos. Lo mas importante para mi era colmar de atenciones a nuestros invitados, llenarlos con la sencillez y calidez de la tierra venezolana, regalarles un momento inolvidable, una horas de alegría sin trajes armados ni tacones incómodos, con la libertad de un espacio abierto en el que correr, sumergirse en el mar, tomar el sol o simplemente reposar en la arena. Hacerles sentir cuan valioso había sido para nosotros, el que cada uno de ellos estuviese presente en alguno de los instantes de nuestra vida, que nos condujeron hasta ese día.

Realmente si hay algo que puede describir mi ser a la perfección fue ese 25 de julio de 2013. Un obsequio que me di a mi misma y en el que quise incluir a todos. Intenté que por lo menos los mas cercanos tomaran alguna participación, fueran parte de la aventura a la que mi pareja me invitó. Me reuní con seres de la infancia, llamé a amigos con quienes no hablaba por muchos años, escogí verdaderos artesanos, artistas para cada cosa: la vestimenta, los anillos, los accesorios, las flores. Aprecié el tener tanta abundancia porque pude darme el lujo de escogerlo todo, quien me casara, quien me vistiera. No había organizadora de eventos ni salón de festejos, fue la madrina quien armó todo, mis hermanos, mis primos, mis tías, mi padre, quien casi se vuelve loco el y a mi paciente madre, porque yo siempre lo saco de sus esquemas y paradigmas mentales. Mi esposo junto a su familia tejieron para mi una red de pesca como parte de la decoración, mi suegra cocinó. Todo fue perfecto y mágico…

Ha transitado ya 1 año desde ese momento y no podía dejarlo pasar, quería compartirles esta parte de mi vida  porque creo que todos debemos darnos eso al menos una vez, o ¿por que no siempre?, el regalo de lanzarnos 100% mas allá de los miedos y de cualquier límite, a dárnoslo absolutamente todo, a permitirnos tener lo que queremos tal como lo queremos, sin escatimar, a amarnos tanto que no exista ni un solo elemento que dejemos por fuera. Yo me lo di todo y estoy segura que en ese dar llené de oportunidades a muchos, de  reír, de re-encontrarse, de llorar, de verse a si mismos, de atravesar limitaciones, de vivir momentos alegres e inolvidables y también de dar y darse.

Después de la diversión del proceso de tanto hacer y planificar por meses, me olvidé de todo y disfruté al máximo aquel día de playa, descalza, en traje de baño, con el cabello y el maquillaje mojado, saltando en el mar, bailando al ritmo de los tambores, tomándome fotos cómicas, rodeada de tantos personajes maravillosos de mi historia, estando completamente en el momento presente y recibiendo la inmensidad de todo lo que me atreví a hacer y a darme, recibiendo tanto que no alcanzan las palabras para describirlo.

Yo tuve mi boda soñada, no la de los cuentos de hadas, yo hice de aquel acontecimiento humano un retrato perfecto de lo que soy, de mi verdadera pasión y de lo que, para mi,  es realmente importante mantener vivo en este camino que estoy transitando: el amor, la entrega, la dicha y la unidad.

¡Feliz 1er Aniversario!

Si quieres disfrutar un poco más te invito a visitar el blog de mi boda http://vickale.wordpress.com

Read Full Post »

Older Posts »